Frase de gatos 1

'Los gatos tienen todo; admiración, sueño sin fin y compañía solo cuando la desean.' Rod McKuen.

Frase de gatos 2

'Hay dos maneras de refugiarse de las miserias de la vida: la música y los gatos.' Albert Schweitzer.

Frase de gatos 3

'El tiempo pasado con un gato nunca se pierde.' Colette.

Frase de gatos 4

'Amo a mis gatos más de lo que amo a la mayoría de las personas. Probablemente más de lo que es sano.' Amy Lee.

Frase de gatos 5

'¿Qué mayor regalo que el amor de un gato?' Charles Dickens.

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miércoles, 3 de julio de 2019

Historia de terror: El gato

En nuestro blog hay lugar para todo lo que tenga que ver con el mundo gatuno. También cuentos e historias de terror con gatos como protagonistas. Aquí les dejamos una para que compartan si les gusta.

Historia de terror: El gato

historias de terror con gatos como protagonistas


Era un gato viejo y negro, que tenía algunos años viviendo en ese cementerio, conocía todas las tumbas y con gran orgullo podía decir que ya había dormido varias siestas en muchas de ellas.

Pero hubo un día en que el viejo minino contempló un extraño suceso, había un fantasma sentado encima de una de las lapidas de aquel cementerio.

El gato contempló al fantasma, pero el fantasma sólo contemplaba el cielo.
Fueron varios los días y las semanas en las que el fantasma se la pasaba sentado viendo al firmamento, ya fuera de noche o en un día muy nublado. El viejo gato también buscaba en el cielo aquello que con tanta fascinación tenía embobado al fantasma, pero el gato nunca logró encontrar nada que fuera peculiar para sus gatunos ojos.

Pasaron uno y dos años, tres y cuatro más… y el gato se volvió más lento y dormilón. El fantasma en cambio seguía como estaba y donde estaba, con la cabeza apuntando hacia el cielo y sentado encima de aquella tumba.

Un cierto día en que hacía mucho frío y mucha neblina, el gato sintió sus huesos congelados, también cansados, caminaba lento y tenía mucho mucho sueño, tanto como no había tenido en toda su vida. Decidió que tomaría una siesta, llego a una tumba, dio un par de vueltas en círculo y cayó rendido. El gato comenzó a temblar y se dio cuenta que no se despertaría mas, abrió por última vez sus ojos y miró con asombro que la tumba que había escogido para tener su última siesta era la de aquel fantasma que ya no seguía viendo el cielo, ahora lo veía a él. El fantasma entonces extendió una de sus manos y acarició al gato y el gato dejó de temblar, ya no tuvo frió.

Ese día nublado se escuchó algo en aquel cementerio y si hubiera habido alguien más a parte de los muertos lo hubiera escuchado con facilidad.

"Te esperé durante mucho tiempo mi despistado y dormilón minino"

jueves, 9 de mayo de 2019

La leyenda del gato y el diablo

¿Sabes tú por qué los gatos sueltan tanto pelo? Estos son unos animalitos muy curiosos pero también, mucho más inteligentes de lo que te imaginas. Y la razón de que dejen tantos pelos por toda la casa, es que hace mucho tiempo, ocurrió algo muy peligroso. Aquí te dejamos la leyenda del gato y el diablo, para que la compartas en tus redes sociales si te gustó o para que se la cuentes a quienes les guste escuchar cuentos.

La leyenda del gato y el diablo

La leyenda del gato y el diablo

Había una vez una mujer que vivía sola con su bebé y su minino, en una casita en medio del bosque. Un día, ella tuvo que salir pero estaba muy preocupada porque no quería dejar a su hijo solo. Así que se volvió a su mascota y le dijo:
—Gatito mío, cuídame tú a mi bebé que no tardo en regresar —y entonces salió de su casa.
Al rato se apareció el diablo en la casa y el gato al verlo, saltó frente a la cuna del niño sin intimidarse, porque es bien sabido que los gatos son los únicos animales que no le temen a este ser tan maligno.
—¿Qué es lo que quieres? —le preguntó.
—¡Vengo a llevarme a ese bebé!
—Pues no puedes, porque lo estoy cuidando yo.
—No me importa, me lo llevaré conmigo y tú no podrás hacer nada para evitarlo.
—Muy bien —dijo el gato astutamente—, te propongo algo: si adivinas cual es el número exacto de pelos que tengo en todo mi cuerpo, podrás llevarte al bebé. Pero si fallas tienes que irte y nunca más volverás a aparecer por aquí. Te lo advierto, solo te voy a dar tres oportunidades para adivinar.
El diablo, que nunca había podido resistirse a los desafíos, aceptó pensando que sería fácil. Fue así como con mucha paciencia comenzó a contarle los pelos al gatito.
—Uno… dos… tres… —un pajarito cantó en la ventana distrayéndolo y haciéndolo perder la cuenta.
—Llevas una oportunidad —dijo el minino.
Refunfuñando, el diablo se puso a contar de nuevo.
—Cien… doscientos… trescientos…
En ese momento, el viento entró por la ventana y le movió los pelos al gato. El maligno perdió la cuenta una vez más.
—Ya llevas dos oportunidades.
Desesperado, el diablo se puso a contar de nuevo, prometiendo que ya nada lo iba a distraer.
—Un millón… dos millones… tres millones…
Entonces el gato movió la colita enfrente de su nariz, y el demonio estornudó fuertemente soltándole los pelos.
—¡Perdiste tu última oportunidad! Ahora sí, vete de esta casa y nunca regreses.
El diablo se sintió tan enojado por haber perdido, que ahí mismo hizo un berrinche pero no pudo tocar al bebé. Eso sí, se fue de vuelta al infierno jurándole al gato, que un día iba a adivinar cuantos pelos tenía y cuando eso ocurriera, su venganza iba a ser terrible. Cuando la mujer regresó a su casa, ni se dio por enterada de lo que había ocurrido. Abrazó a su hijito y le dio un beso al minino por ser tan buen niñero.
Es por eso que los gatos hasta hoy en día, sueltan pelo todo el tiempo. Por que de esa manera, el demonio nunca llegará a saber cuanto tiene en realidad!!!