sábado, 7 de marzo de 2020

Cómo entrenar a un gato

Si crees que el único truco que puedes enseñarle a tu gato es venir corriendo cuando les abres una lata de comida, estás (¡afortunadamente!) Equivocado. Detrás de esa mirada inescrutable hay una criatura amorosa que quiere complacerte.

Cuando no prestamos atención a sus señales, los gatos se frustran y pueden exhibir comportamientos agresivos como rascarse o morder ... Un entrenamiento positivo lo ayudará a comunicar sus preferencias de una manera tranquila y divertida.

Entrenar a tu gato agudizará su mente, le proporcionará ejercicio y puede ayudar a prevenir comportamientos no deseados, como arreglarse obsesivamente o rascar los muebles, al tiempo que crea un ambiente más seguro y feliz para ambos.

Cómo entrenar a un gato

Formas de entrenar a un gato
Una forma efectiva de entrenar a un gato es usar un clicker. Puedes comprar un clicker para gatos en una tienda de mascotas o hacer un clic o un "beso" con la lengua en lugar de un dispositivo real. La clave es hacer el sonido inmediatamente después de que su gato realice el comportamiento deseado y darle a tu gatito un pequeño alimento para reforzar ese buen comportamiento. Repite esta rutina cada vez que tu gato muestre el comportamiento deseado.

Otra forma de entrenar a un gato se llama apuntar, lo que implica hacer que un gato toque su nariz con un objeto o a medida que aprende los comportamientos que te gustaría que exhibiera. Los objetivos adecuados para entrenar a un gato pueden incluir un lápiz o una cuchara de madera. Para intentar el entrenamiento de apuntado, comienza en una habitación tranquila sin distracciones y manten el objetivo a una pulgada de la nariz de su gato. Tu gato querrá olerlo, así que en el instante en que su nariz toque el objetivo, dale una golosina. Repite este proceso varias veces. Algunos gatos tendrán rápidamente la idea de que tocar el objetivo les da un premio, mientras que otros pueden necesitar varios días de sesiones de práctica varias veces al día. No te rindas y mantén las sesiones de entrenamiento cortas, con quizás de cinco a diez intentos a la vez. Si tu gatito no está interesado en tocar el objetivo, primero intenta sumergir la punta del objetivo en jugo de atún. Usa el objetivo para enseñarle a tu gato trucos como girar en círculos, darse la vuelta o pararse sobre sus patas traseras.

Independientemente del método que pruebes, es importante recordar el refuerzo positivo o recompensar a tu gato con un pequeño regalo cuando hace algo que le gusta. El objetivo es lograr que el gato asocie el buen comportamiento con una recompensa, y las golosinas que uses deben ser algo que a tu gato le encante pero que no recibe con frecuencia. Prueba pequeños trozos de fiambres, pollo hervido o atún. Algunos entrenadores usan hojuelas de bonito, que puedes encontrar en tiendas de mascotas. Habla con tu veterinario sobre las golosinas de entrenamiento más saludables y adecuadas para tu gato.

El entrenamiento no siempre se trata de trucos, y puede usarse para mantener a tu gato seguro. Cuando un niño ruidoso u otra mascota está cerca y podría causarle estrés a tu gato, es útil enseñarle a su gato a acostarse cuando se lo ordenen.

Para comenzar, pon la cama o la estera del gato en el piso frente a ti. Si usas un clicker, haz clic y recompensa cualquier interacción que tu gato tenga con la cama. Tu gato podría oler la cama, colocar una pata sobre ella o acostarse. Haz click y recompensa cada acción, pero solo unas pocas veces para que eventualmente aprenda que la forma de obtener más recompensas es acostarse en la cama. Esto puede tomar varias sesiones. Una vez que su gato haya aprendido el comportamiento, puedes agregar una palabra o frase clave como "cama" o "ir a la cama".

Consejos de entrenamiento para gatos
El mejor momento para entrenar a tu gato es justo antes de la hora de comer, cuando tu gato está más motivado por la comida. Solo entrena por períodos cortos a la vez (15 minutos como máximo) o tu gato puede perder interés. Tan pronto como deje de responder, deja de entrenar. Es mejor hacer varias sesiones cortas de entrenamiento varias veces al día.

No fuerces a tu gato a las sesiones de entrenamiento al levantarlo y llevarla a su cama (o donde quiera entrenarla), ya que no entenderá lo que se le pide. Además, solo usa golosinas de entrenamiento para el entrenamiento. Si le das un capricho a tu gato cada vez que te toca, no entrenarás a tu gato, ¡él te entrenará a ti!

También es importante recordar que los gatos aprenden de manera diferente que los perros y tienen períodos de atención más cortos, sin embargo, los gatos jóvenes tienden a aprender más rápido debido a su edad y mentes flexibles.

No sabrás de qué es capaz tu gato  hasta que lo intentes. ¿Y quien sabe? Tu gato podría enseñarte un nuevo truco o dos.

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