lunes, 11 de marzo de 2019

Porqué es mejor reforzar el comportamiento positivo de tu gato

A la hora de enseñarle algo a tu mascota o tratar de evitar cierto comportamiento específico, siempre es mejor reforzar el comportamiento positivo de tu gato antes que recurrir al castigo. El castigo no le enseña al gato qué hacer, y puede tener efectos secundarios negativos. Los aversivos pueden parecer la mejor manera de resolver los problemas de comportamiento, especialmente en los momentos de frustración cuando nada parece funcionar. Aunque la fuerza y ​​el castigo pueden suprimir o disminuir los comportamientos, no le enseña al gato qué hacer. Además, hay consecuencias que pueden hacer que estos tipos de métodos sean malas elecciones para el cambio de comportamiento.

mujer gritandole al gato

Porqué es mejor reforzar el comportamiento positivo de tu gato:

1. Estrés
Siempre hay razón para cierto tipo de comportamiento. Los gatos no son malos, ni están enojados con su gente cuando realizan actividades desagradables. Lo que las personas perciben como mal comportamiento a menudo es una respuesta estresante del gato a algo en su entorno. Es natural que los gatos estresados ​​se involucren en comportamientos instintivos. A menudo, estos comportamientos son desagradables para quienes viven con ellos.

El castigo también aumentará la ansiedad y el estrés y hará que los gatos se sientan inseguros. Como todos los animales, los gatos necesitan sentirse seguros en su mundo. Es desafiante sentirse seguro y feliz mientras se le castiga o grita periódicamente.

2. Incremento de las molestias.
Castigar a tu gato puede escalar el comportamiento original y beneficiar el desarrollo de otros nuevos. Debido a que estos métodos contundentes son estresantes, la situación a menudo se deteriora.

A medida que el castigo se intensificaba, el gato se pone más ansioso y temeroso y además de no cumplir con el objetivo de comportamiento que deseamos, termina por romper el lazo de confianza entre dueño y mascota.

3. Relación amenazada
Los gatos tienen una perspectiva diferente de sus comportamientos que las personas. No perciben sus propias actividades como "malas" o destructivas. Eso es cosa de la gente. Cuando castigas a tu gato por comportamientos que le resultan desagradables, tu amigo felino asociará el castigo con quienquiera que esté transmitiendo el mensaje, no con su propio comportamiento. A menudo esto lleva a que se aleje de ti. Las personas a las que los gatitos originalmente amaban y en quienes confiaban ahora se perciben como aterradoras e hirientes.

4. Las áreas se vuelven tabú.
A menudo, los gatos se niegan a acercarse a los lugares donde fueron castigados. Por ejemplo, si las cajas de arena están ubicadas cerca de donde fueron reprendidas, los gatos pueden evitar usarlas. Algunos se vuelven tan temerosos y ansiosos que se alejan de la caja de arena y de la habitación donde se encuentra la caja, por ejemplo.

5. El castigo refuerza al castigador.
Sin dudas que los gatos influyen en nuestra vida. Un efecto secundario aterrador que se pasa por alto es el efecto de refuerzo que tiene el castigo en el castigador. Independientemente de las consecuencias, aprenderás que el castigo puede detener o disminuir inmediatamente un comportamiento, por lo que es más probable que vuelvas a usar métodos tan contundentes, en vez de dejarle un mensaje positivo a tu mascota.

Cuando el castigo no detiene el problema, la persona, sintiéndose frustrada, intensificará sus acciones, intentando cambiar el comportamiento.

Otro efecto secundario insidioso es cómo hace sentir al castigador. Gritar y castigar ayuda a liberar sentimientos de frustración cuando una situación desagradable parece imposible de resolver. Puede que te sientas bien al gritar y vuelvas a hacerlo una y otra vez.

Como puedes ver, aunque el castigo puede parecer la solución en el momento, sus efectos secundarios pueden ser perjudiciales. Puedes aprender a cambiar comportamientos y enseñarle a tu gato con métodos libres de fuerza, reforzando el comportamiento positivo de tu gato, algo que puede tardar un poco más, pero los resultados valen el esfuerzo. También crean vínculos entre tú y tu gato, y todos son más felices.

¿Te arrepientes de haber usado el castigo para cambiar el comportamiento? ¿Cómo fue tu experiencia? Comenta debajo.

0 comentarios:

Publicar un comentario